Lo bueno y lo malo del sol…

Solares | 28 julio

El sol tiene múltiples beneficios para nuestra salud y uno de los más importantes es la producción de vitamina D, llamada la “Vitamina del sol”, se sintetiza a través de la piel gracias a la radiación solar.

La Vitamina D se comporta como una hormona, ya que tiene múltiples funciones en el organismo como, por ejemplo, la absorción y el mantenimiento de los niveles de calcio en los huesos.

También, se ha demostrado que la Vitamina D contribuye a aumentar las defensas y fortalecer el sistema inmunológico.

La principal fuente natural de Vitamina D es a través de la síntesis cutánea (inducida por la radiación solar), por lo tanto, es muy importante una exposición solar responsable.

Otras de las propiedades buenas del “astro rey” son:

  1. Es Promotor de la epitelización y la circulación.
  2. Mejora la Psoriasis: la exposición al sol por un periodo muy corto de tiempo, 10 minutos basta, promueve la cicatrización de las lesiones. Lo mismo sucede en algunas dermatitis.
  3. Ayuda a prevenir y controlar el acné.
  4. Aporta más defensas para nuestro cuerpo ya que aumenta el número de glóbulos blancos en sus dos líneas, neutrófilos y linfocitos.
  5. Metaboliza el colesterol. Nos ayuda a rebajarlo.
  6. Disminuye la Presión arterial: al dilatarse las arterias disminuye la cantidad de sangre concentrada en los órganos. Esto baja la presión arterial, lo que es ideal para los hipertensos
  7. Los rayos ultravioleta regulan la producción de melatonina, hormona que ayuda a definir los ciclos de sueño. La luz solar reduce sus niveles, lo que ayuda a sentirse más despierto.
  8. Es también muy beneficioso para nuestro estado de ánimo ya que promueve la síntesis de la serotonina, una sustancia relacionada con el bienestar.

Por el contrario, no todo es positivo, ¿Sabías que nuestra piel envejece más rápido por la acción solar?

El fotoenvejecimiento se refiere al daño de la piel causado por la exposición prolongada al sol, específicamente a los rayos UVA (el 95% de la radiación ultravioleta) y UVB (5%), que incluso puede conducir al cáncer de piel. Es un proceso acumulativo y depende principalmente del grado de exposición al sol y pigmento de la piel/fototipo.

La piel se compone de tres capas: la epidermis, la dermis y la hipodermis, también llamada tejido subcutáneo.
La dermis contiene proteínas como colágeno, elastina y otras fibras que proporcionan elasticidad a la piel y entonces, son responsables de la apariencia suave y juvenil de la piel.

Los rayos ultravioleta A (UVA) atraviesan la epidermis llegando a la dermis y son los principales responsables del envejecimiento de la piel. Por consecuencia, la exposición diaria a los rayos UVA deteriora la estructura de la piel que pierde elasticidad y firmeza, generando arrugas y manchas.

Los infrarrojos, menos conocidos pero no menos dañinos, ya que penetran hasta la hipodermis, la capa más profunda de la piel, influyen también en el envejecimiento cutáneo provocando también pérdida de firmeza y elasticidad.

La piel tiene memoria y registra el daño que acumulamos año tras año,
con el paso del tiempo aparecen arrugas, manchas, flacidez. Por eso, lo más importante para hacer frente al envejecimiento de la piel es sin duda tener buenos hábitos de fotoprotección.

Debemos proteger nuestra piel día tras día a lo largo de las estaciones, ya sea en verano en previsión de una exposición directa prolongada pero también en otoño cuando salimos a pasear, ya que la radiación UVA se mantiene durante todo el año.

¿Cuál es mi fototipo?

Se conoce como fototipo la capacidad de la piel para asimilar las radiaciones solares en función de una serie de variables referentes al físico, como lo son el tipo y la pigmentación de la piel, el color del cabello natural o la propensión a las quemaduras o al bronceado.

Para ello, se establecen tipologías que permiten conocer qué tipo de piel tenemos en relación con su reacción a la exposición solar:

  • FOTOTIPO I.Las personas de este tipo de piel tienen una piel muy clara, a menudo con pecas, pelo rubio o rojo y ojos claros. Están en riesgo de quemaduras intensas y nunca se broncean. Debes aplicar protección solar esencial 50+ para rostro y cuerpo.
  • FOTOTIPO II.Estas personas tienen una piel clara, con o sin pecas, pelo claro o castaño y generalmente tienen los ojos claros. Son susceptibles a quemaduras severas y no están muy bronceadas. Aplicar protector solar varias veces al día, con factor 50 para cara y cuerpo.
  • FOTOTIPO III. Los miembros de este tipo de piel tienen piel clara con o sin pecas, pelo claro o castaño y los ojos pueden ser claros o marrones. Están sujetos a quemaduras moderadas y disfrutan de un bronceado progresivo. Se requiere protección solar 50 para la cara y 30 para el cuerpo.
  • FOTOTIPO IV.La piel comienza a ser oliva, ya bronceada, el cabello es marrón o negro y los ojos adquieren colores oscuros. Las personas con este fototipo rara vez se queman y siempre se broncean, pero también necesitan protección solar, especialmente al comienzo de la temporada, comenzando con más de 30.
  • FOTOTIPO V. Tienes piel, cabello y ojos oscuros. Qué decir, no te quemas casi nunca y siempre te pones muy bronceado. Sin embargo, también corres el riesgo de sufrir un envejecimiento prematuro de la piel por los rayos del sol, así que evita exponerte al sol sin protección solar. Como mínimo tendrías que aplicar un factor 20

Reglas de oro en la exposición solar

Las 3 reglas de oro para una correcta fotoprotección:

1. Evita la exposición solar durante el mediodía entre las 12 y las 16 h.
2. Hidrátate, no olvides beber agua en todo momento.
3. Reaplica el protector solar con frecuencia. Para asegurarnos que estamos correctamente protegidos en cada momento aplica Sun Secret spray, invisible y perfecto para re-aplicar despues de cada baño. No te costará más de 3 minutos.

¿Te ha gustado el artículo? Compártelo