El Nuevo Reto de la Dermocosmética: Cristina Mitre y Dra. Andrea Combalia

Cuidado-de-la-piel | 10 diciembre

CM: ¿La piel sensible es un tipo de piel?

AC: Debemos diferenciar entre los  tipos de piel y los estados de la piel. En realidad, la piel sensible no es un tipo de piel, sino que es una piel que ha perdido un equilibrio y que reacciona más a los estímulos externos. Una piel seca, piel grasa o mixta pueden ser sensibles.

CM: ¿Qué le pasa a la piel sensible? Si no es un tipo de piel podemos entender que es una situación reversible, ¿Cómo sé si realmente tengo la piel sensible?

AC: No hay un examen al uso como los que se realizan ante una enfermedad dermatológica, pero se suele describir como una piel que reacciona de forma exagerada ante estímulos externos, como el sol, la contaminación, el humo del tabaco o incluso a ciertos productos cosméticos. Los pacientes suelen referir: prurito, tirantez, escozor, picor. Es una piel que está en sí desequilibrada.

La piel sensible es un estado de la piel, no un tipo de piel.

CM: Los Dermatólogos hablan mucho de la función barrera, ¿Qué es la función barrera? ¿Y qué ocurre con la función barrera de la piel sensible?

AC: En la piel sensible, hay una alteración de la función barrera, la cual, además de las células, está formada por:

  • El sebo nos ayuda a formar esta barrera gracias a las secreciones de las glándulas sebáceas.
  • Los lípidos transepidérmicos que son como un cemento entre nuestras células
  • La microbiota. Estamos cubiertos de bacterias y microorganismos que también nos ayudan a construir esta barrera.

Cuando tenemos un desequilibrio en alguno de los anteriores se produce esta alteración y entonces la piel sensible.

CM:  ¿Qué gestos del día a día la comprometen?

AC: La contaminación, el humo del tabaco o algunos cosméticos que irritan la piel. También los cambios climáticos o las temperaturas extremas pueden alterarla. Por eso es importante proteger la piel de las agresiones externas.

La piel tiene un ph ácido de 5.5. Los productos de higiene deben tener un ph adecuado, y debemos usarlos sin frotar demasiado, ya que “no hace falta sacarle brillo a la piel”.

CM: ¿Cuál es la diferencia entre una piel seca y una piel sensible?

AC: Es una de las confusiones más frecuentes en consulta. La piel seca es aquella que segrega menos sebo del que necesita para mantener la función barrera. O bien que tiene un déficit de lípidos epidérmicos.

La piel sensible en cambio presenta inflamación. Ésta se presenta en forma de rojeces, irritación, además de la tirantez y la descamación que puede presentar la piel seca.

CM: ¿Por qué hay inflamación?

AC: Cuando se altera la barrera cutánea, puede aparecer una inflamación en la piel. Perdemos nuestra barrera protectora, aumenta la reactividad cutánea y los agentes externos impactan directamente sobre el órgano más grande de nuestro cuerpo. Y es entonces cuando aparece el eritema, el escozor, la tirantez y la sensación de quemazón que típicamente refieren los pacientes con piel sensible.

Las pieles sensibles sobre reaccionan frente a los estímulos externos

CM: Piel sensible y acné: ¿Cómo se relacionan?

AC: El acné es también un desequilibrio de la piel. Muchas veces queremos tratar estas pieles acneicas con ciertos activos, para exfoliación química o queratolisis, pero esa piel no lo tolera. En muchas ocasiones no podemos hacerlo porque la piel presenta eritema, escozor, y tirantez frente a determinados cosméticos.

CM: Piel sensible y rosácea: ¿Siempre que hay una piel sensible hay una rosácea?

AC: Una piel con rosácea, es una piel sensible que tolera muy mal los estímulos externos como el sol, por eso los pacientes con rosácea empeoran en verano.

Hay diferentes clasificaciones de rosácea:

  1. Rosácea eritematotelangiectásica , son las que presentan eritema
  2. Rosácea papulopustular – presenta lesiones que se parecen al acné, pero no son lo mismo porque los microorganismos que hay detrás, no son iguales; ni la fisiopatología (no presenta los típicos puntos negros del acné por ejemplo). Se tratan de forma diferente.
  3. Rosácea fimatosa
  4. Rosácea ocular

La rosácea es una inflamación, y siempre que hay inflamación hay piel sensible.

“Las pieles con acné, rosácea, dermatitis atópica o seborreica, pueden ser también pieles sensibles”

CM: ¿Es lo mismo rosácea que cuperosis?

AC: Cuando hablamos de cuperosis, hablamos de enrojecimiento de la piel, capilares dilatados y telangiectasias. A veces conviven cuperosis y rosácea

CM: ¿Por qué nos sonrojamos?

AC: Las emociones se reflejan en la piel: vergüenza, miedo, emoción, provocan que se nos sonrojen las mejillas.

Las personas que tiene piel sensible, que tiene todo el rato los mofletes rojos, sienten este ardor continuamente. Y esto puede ser muy desagradable, de hecho, hay un término científico para esto: Eritrofobia.

CM: Y, ¿por qué cuando hacemos deporte nos ponemos rojas o nos pican los muslos? ¿Es porque tenemos la piel sensible o nada que ver? 

AC: Lo que nos pica es la piel. Hay una vasodilatación provocada por el calor que se genera al hacer deporte que contribuye a la sensación de prurito.

CM: La piel sensible puede ser reactiva: a la hora de aplicar el producto se produce como un quemazón, ardor… ¿Cómo se diferencia de una alergia? Y qué ingredientes se deben evitar y por cuáles apostar.

AC: Las alergias en la piel suelen durar mas tiempo. Las pruebas que hacemos en el hospital por ejemplo, se miden los resultados las 48 y 72 horas. En cambio, en la piel sensible o reactiva, la irritación aparece al momento y al cabo de unas horas, suele desaparecer.

Este tipo de pruebas nos ayuda a diferenciar las dermatitis irritativas de las dermatitis de contacto, siendo estas últimas las que consideramos una alergia.

De todos modos, las pieles sensibles tienen una mayor permeabilidad, esto favorece una deshidratación y permite que entren agentes externos, y esto repercute en mayor sensibilización y mayor prevalencia de aparición de alergias cutáneas.

CM: Así estamos diciente que estas pieles sensibles/reactivas están deshidratadas, que no desnutridas: ¿Qué diferencia hay entre los lípidos y el agua? ¿Qué ingredientes deberíamos evitar en estas pieles?

AC: Casi siempre hablamos de piel deshidratada, pero en muchas ocasiones lo que nos faltan son los lípidos. En general las cremas son una mezcla de grasa y agua, por eso nos gustan mucho para rehidratar la piel. “La piel no se hidrata bebiendo agua”, eso es un mito. Para rehidratar la piel vamos a jugar con cosméticos que aporten grasa o y agua en función del tipo y los estados de la piel. Cuando queremos nutrir la piel, en general buscamos productos mas densos, con mas parte de aceite o grasa.

Es necesario evaluar a la persona, no se pueden hacer recomendaciones generales, porque puede existir una patología, pero en general evitar productos cosméticos que contengan perfumes, que tengan el pH muy alto o muy bajo, y determinados conservantes.

CM: Y si la piel del rostro la tenemos bien pero nuestro problema es el cuero cabelludo que nos pica y está sensible ¿tenemos, entonces, la el cuello cabelludo sensible?

AC: Efectivamente el cuero cabelludo puede ser sensible. Los médicos tricólogos se ocupan de esta parte. Por ejemplo, la dermatitis seborreica, conocida comúnmente como la caspa, da picores, prurito y descamación. Es una piel desequilibrada. Aplicaremos tratamientos para recuperar la barrera cutánea con champús o lociones igual que haríamos en la cara.

CM: Parece que algunas enfermedades de la piel, como la rosácea o el acné, pueden estar asociadas con la microbiota, ¿qué sabemos?

AC: Se está estudiando mucho la relación de la microbiota intestinal con las enfermedades de la piel, pero no olvidemos que existe la microbiota que habita directamente sobre la piel: la flora cutánea. Esto es relativamente moderno, nos abre muchas puertas y resuelve muchas dudas. Lo que comemos y a lo que nos exponemos afecta a nuestra piel.

Ahora sabemos que cuando hay acné hay una proliferación de una bacteria que llama Cutibacterium acnes, cuando hay rosácea se relaciona con un ácaro que se llama Demodex folliculorum y cuando hay dermatitis seborreica es un hongo el que predomina.

En relación a la microbiota hay mucha investigación:  Cada vez más se está estudiando la flora bacteriana de la piel, su relación con la flora intestinal y con las alternaciones dermatológicas.

Se empiezan a incluir en formulas cosméticas los prebióticos: que son los alimentos del ecosistema que habita en nuestra piel.  Los probióticos son los organismos vivos en si mismos, ahora los podemos tomar por vía oral, pero no los ponemos como cargas bacterianas vivas en cosmética, esto alteraría los cosméticos. Pero si se empiezan a utilizar probióticos lisados, que son trocitos o vivos de probióticos, esto si se empieza a incluir en formulas cosméticas.

CM: La limpieza y la piel sensible: Doble limpieza en pieles sensibles: ¿si o no?

AC: La doble limpieza no esta reñida con la piel sensible siempre que se usen los productos correctos. La hemos de escuchar. Quizás es suficiente con una limpieza sencilla por la mañana con un agua micelar, que hace el efecto tónico, y por la noche podemos hacer la doble limpieza que nos ayuda a retirar cosméticos y polución, además ahora más que nunca por la mascarilla acumulamos humedad. Eso sí, debemos usar los productos que ayudan a respetar la barrera y el manto hidrolipídico.

CM: ¿Son recomendables los cepillos de limpieza en pieles sensibles?

AC: No es necesario usar un cepillo de limpieza, es un complemento. Los cepillos no son recomendables en la piel sensible ya que cuando realizamos una fricción sobre la piel la sensibilizamos más. Lo mismo ocurre con la exfoliación mecánica, hay que tener cuidado.

CM: Exfoliantes en pieles sensibles: si es sí, ¿cómo?

AC: El exfoliante acelera el recambio de la piel, ayuda a eliminar la parte superficial de la capa cornea. Quizás los exfoliantes mecánicos (hacen fricción sobre la piel) no son los más adecuados para la piel sensible, pero existen otras formas de hacer la exfoliación, como la exfoliación química. Aquí me refiero a los Alfa hidroxiácidos, los Beta hidroxiácidos, retinoides como el retinol que ayudan a hacer una exfoliación o queratolisis superficial. Pero también es posible realizar una exfoliación enzimática, que es una alternativa para las pieles intolerantes.

CM: La protección solar y la piel sensible

AC: Todas las pieles se tienen que proteger del sol porque el sol es uno de los factores que más contribuyen al envejecimiento, degradación de fibras elásticas, del colágeno, aparición de manchas y de las venitas telangiectásicas. La piel sensible reacciona también más al sol, sobre todo en el caso de rosácea por ejemplo es fundamental protegerse del sol. Lo que es importante es que los productos que nos apliquemos sean para estas pieles sensibles, sino el remedio seria peor que la enfermedad

CM: Ritual de día y ritual de noche en piel sensible: qué no puede faltar

AC: Por la mañana sin duda hacer una buena higiene de la piel, con productos adecuados, como por ejemplo un agua micelar, un bálsamo limpiador, o un gel con un pH adecuado, 5.5. que respete la barrera hidrolipídica. Después se deben incorporar antioxidantes, un serum o una crema, por ejemplo, en Sensilis tenéis UPGRADE AR, anti-rojeces, que además incorpora ingredientes que ayudan a rebajar la temperatura, a proteger la barrera de la piel, a devolver la hidratación natural, y un fotoprotector. Como antioxidante, a veces la vitamina C puede irritar la piel por estar formulada a un pH bajo, hay que valorar cada producto en concreto y ver su tolerancia en piel sensible.

Como ritual de noche, doble limpieza con productos adecuados, (por ejemplo, primero un agua micelar y luego un gel limpiador).  Luego aplicar productos que recuperen la función barrera. Como antiaging, los ácidos (retinol, alfa-hidroxiacidos,… ) pueden ser un poco agresivos porque esta formulados a ph muy bajo y pueden no ser tolerables cuando hay una función barrera alterada. Para estas pieles buscamos sustitutos como el bakuchiol, que Sensilis propone para estas pieles sensibles. Es un retinol vegetal y es apto para pieles sensibles.

CM: ¿Sustitutos de los AHAS’s?

AC: Por la mañana sin duda hacer una buena higiene de la piel, con productos adecuados, como por ejemplo un agua micelar, un bálsamo limpiador, o un gel con un ph adecuado, 5.5. que respete la barrera hidrolipídica. Después se deben incorporar antioxidantes, un serum o una crema, por ejemplo, en Sensilis tenéis UPGRADE AR, anti-rojeces, que además incorpora ingredientes que ayudan a rebajar la temperatura, a proteger la barrera de la piel, a devolver la hidratación natural, y un fotoprotector. Como antioxidante, a veces la vitamina C puede irritar la piel por estar formulada a un pH bajo, hay que valorar cada producto en concreto y ver su tolerancia en piel sensible.

CM: Más allá de la cosmética, ¿hay algún tipo de tratamiento médico-estético ideal para tratar la piel sensible?

AC: Depende de lo que hay detrás de la piel sensible o de la patología. Normalmente como síntoma hablamos de enrojecimiento de la piel por una alteración de la microcirculación, que provoca estas pequeñas venitas. En estos casos a veces utilizamos IPL para cerrar los vasos, con esto los pacientes se ven aliviados, no solo por la estética, sino porque se elimina la sensación de eritema, de calor constante, que incomoda en muchas ocasiones. Lo que es importante es que el médico estudie lo que hay detrás de esta piel sensible para poderla tratar correctamente.

CM: Piel sensible y COVID, ¿cómo afecta el uso continuado de mascarillas a la piel sensible?

AC: Las mascarillas son obligatorias, tenemos que llevarlas homologadas, no nos las podemos sacar, no hay excusas. Pero todos conocemos el MASKNÉ, y no debemos olvidar que las pieles sensibles son también las grandes perjudicadas, porque cuando hablamos, la mascarilla va rozando todo el rato la piel. Vemos muchos pacientes con irritación en la punta de la nariz, en la comisura de los labios o en la mejilla. En estos casos hay que hidratar muy bien la piel, recuperar la función barrera, con productos que no nos vayan a irritar más.

Las reutilizables lavarlas muy bien, no solo por la COVID, sino por que los residuos celulares y el exceso de sebo impregnan el material. Las de un solo uso, cambiarlas cuando es debido.

CM: ¿Cómo afecta la menopausia a la piel sensible?

AC: Durante la menopausia disminuyen los estrógenos que se encargan de dar hidratación a la piel, de mantener las fibras de colágeno y elastina. Se altera la función barrera, y la piel sensible puede aparecer.  Se empiezan a tolerar menos ciertos productos, afecta más el sol, el frío, el calor, se ve una piel más seca y deshidratada. Empieza a haber una degradación de colágeno y elastina. Sentimos irritación y una mayor tirantez. La menopausia suele ser un punto de inflexión, y esto repercute en cambiar/mejorar un poco las rutinas.

CM: ¿Qué tratamientos se recomiendan para este tipo de piel?

AC: Cada paciente/piel es diferente. Dicho esto, nos centraremos en devolver la hidratación a la piel de la cara y del resto del cuerpo. Afortunadamente, hoy ya tenemos muchas herramientas para las pieles sensibles y maduras.

CM: ¿Qué es el Test HRIPT en pieles sensibles que incorpora Sensilis en sus productos?

AC: Es como un test de alergia. Los médicos en consulta hacemos el patch test, las pruebas del parche, que se realizan en pacientes reales, sobre la piel de la espalda o del antebrazo donde aplicamos estos productos. El realizar estos test de tolerancia y reactividad, nos transmite mucha confianza a los médicos, mucha seguridad antes de prescribir o recomendar productos cosméticos.

CM: ¿En qué debemos fijarnos a la hora de comprar productos para pieles sensibles? ¿Algún truco maestro?

AC: En piel sensible, lo importante es mirar el laboratorio que hay detrás. No podemos ir a cualquier sitio ni coger cualquier producto. Hemos hablado antes de que una vitamina c formulada en un ph ácido e introducido de forma brusca en la rutina puede causar una irritación. Un retinol, que podemos tener muchas ganas de usarlo por sus propiedades antiaging, no se puede introducir de forma brusca.

Lo importante aquí es asesorarse, o bien en la farmacia, donde hay muchos compañeros especializados en dermocosmética, o bien acudir al dermatólogo que además de tratar las patologías también nos ayudara a crear rutinas cosméticas adecuadas adaptadas al estado de la piel de cada persona. Esto es especialmente importante en piel sensible, para no agravar el problema.

 

Las pieles sensibles deben ser cuidadas con muchísimo mimo, yendo con mucho cuidado con los productos que escogemos para evitar generar círculos viciosos. El objetivo siempre va a ser restablecer la función barrera, y recuperar el equilibrio cutáneo.

CM: Quimioterapia-Radioterapia y Piel Sensible

AC: La quimioterapia no es un tratamiento selectivo, ataca a todas las células que se reproducen rápidamente, por eso muchas veces se nos cae el pelo, porque el pelo tiene unas células en el folículo piloso que se reproducen rápidamente.

Lo mismo ocurre en nuestra piel. La piel se regenera cada 28 días, no vemos un efecto tan claro porque no se nos cae la piel, pero estos procesos también afectan a la piel como al cabello y necesitaremos unos cuidados especiales.

Así podemos hablar de piel sensible en estos momentos perfectamente.

La radioterapia si es un tratamiento dirigido. Cuando la piel de daña en estos tratamientos se llama radiodermitis, es una quemadura por decirlo de alguna manera. Se generan zonas mucho más sensibilizadas. Estas pieles también requieren mucho mimo, sin agentes irritantes.

CM: La dermatitis atópica y la piel sensible

AC: La dermatitis atópica es otro ejemplo de piel sensible. En sí es una alteración de la función barrera, en la que aparecen eccemas e irritaciones ante mínimos estímulos externos, y, en general, los pacientes son más propensos a alergias cutáneas. En estos casos, es imprescindible prescribir fórmulas testadas en piel sensible, sin perfumes, y con test de tolerabilidad.

CM: ¿Dónde deberían probar los productos?

AC: Clásicamente, solemos probar los productos en la mano, en la muñeca o en el antebrazo. Pero pudiera ser que en el brazo no de ningún problema y luego si se tenga una reacción en la cara, ya que son pieles con características distintas.

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